Carillas

Corresponden a una cobertura superficial de los dientes  con el objetivo de modificar aspectos visuales de los dientes anteriores como la forma, color  y posición. Algunos ejemplos habituales en los cuales éstas son utilizadas: cerrar espacios entre los dientes, corregir tamaño e inclinación  para generar una sonrisa más armónica en relación a la anatomía facial del paciente, cubrir fracturas dentarias y devolver el contorno de la sonrisa.

Existe dos tipos de carillas: Directas e Indirectas y su uso depende del diagnóstico clínico.

Las Directas con aquellas que pueden ser realizadas en una sesión con un desgaste mínimo dentarios, muchas veces sin necesidad de anestesia local. El material utilizado es resina compuesta y esta se va posicionando de manera incremental en el mismo momento.

Las carillas Indirectas requieren 2-3 sesiones en el cual se realizan mayores desgaste de la superficie, para este caso es necesario tomar moldes de la boca del paciente y enviar el trabajo a confeccionarse ya sea en resina compuesta o cerámica a un laboratorio.